Los arquitectos e ingenieros no ven claro el trazado del AVE por el centro de Barcelona. Toyo Ito, que firma la ampliación de la Fira, y el ingeniero de estructuras Mutsuro Sasaki, mostraron ayer su preocupación por un proyecto que pasa a los pies de la Sagrada Familia. Por la tarde pronunciaron una conferencia sobre las «Relaciones de la Arquitectura con la Ciencia, el Arte y la Naturaleza», y por la mañana, durante la presentación de la misma, se confesaron guadinianos de pro. La conversación derivó en debate sobre el trazado del AVE y las repercusiones que podría tener sobre el templo expiatorio.

JOB VERMEULEN Rigol, Sasaki, Ito y Bonet, ayer en el templo
Los profesionales nipones no descartaron por completo que se pudiera producir alguna afectación, si bien insistieron en que era imposible pronunciarse sin un análisis profundo del estado del subsuelo, los materiales utilizados y los sistemas constructivos. A las repetidas preguntas de los informadores, ambos respondieron que se podían producir «grietas u otras anomalías, tanto por las obras de un futuro túnel como por las vibraciones de los convoyes ferroviarios».
La conferencia se enmarcaba dentro de los actos conmemorativos del 125 Aniversario de inicio de las obras y ambos coincidieron en explicar el revulsivo que supuso en sus trayectorias profesionales el conocer la obra de Gaudí y lo mucho que han variado los sistemas constructivos y los métodos de cálculo gracias a los ordenadores. Por su parte, Jordi Bonet, arquitecto jefe del templo, insistió en que «no nos podemos fiar de los actuales sistemas constructivos» y puso como ejemplo el reciente desprendimiento de piezas de azulejería, que habían sido colocadas en los años 70. «Nos habían dicho que el material «Epoxi2» de sujección del «trencadís» sería eterno y ahora sabemos que ha durado 40 años. No nos fiamos de los materiales actuales», explicó Bonet: «Nosotros queremos construir algo como el Partenon que dura ya 2.500 años».
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abc.es