Festival internacional: hasta el 29 de octubre
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El Centro Metropolitano de Diseño expone arquitectura, gráfica y moda enfocadas de manera innovadora y experimental
El Festival Internacional de Diseño de Buenos Aires abrió las puertas de la ciudad con la clara intención de mostrar al mundo el talento y la capacidad del diseño argentino. Hasta el viernes 29, en distintos puntos de la ciudad -Centro Cultural Recoleta, Palermo, Puerto Madero y también en el CMD de Barracas- se puede recorrer muestras, charlas y workshops organizados por el Centro Metropolitano de Diseño.
El epicentro del festival es el predio El Dorrego, Dorrego y Zapiola, de lunes a jueves, de 15 a 21, y viernes, sábados y domingos, de 15 a 22, que condensa la mayor parte de las exposiciones de estudios, autores y concursos.
La puesta en escena del lugar estuvo a cargo del estudio de arquitectura PLAN, dirigido por los arquitectos Cristina Timossi y Mauro Bernardini. "El proyecto de El Dorrego, por sus dimensiones, fue para nosotros un ejercicio de urbanismo", explica Bernardini, ex director de productos y arquitectura de Tramando.
Símbolos porteños
La apuesta es fuerte. Como símbolo de ciudad portuaria y elemento de intercambio comercial y cultural, 24 contenedores, de 6 y 12 metros de largo, llevan las muestras de diseño, y según su disposición, proponen perspectivas fracturadas, calles y diferentes espacios de uso. En altura, los mismos contenedores saltan a modo de puentes las calles interiores.
Según se explica, el estudio contó con la asistencia de distintos proveedores municipales para recrear situaciones de lo urbano, como plazas verdes y de juegos, y arterias peatonales donde la resultante es un espacio de formas abiertas, aire y juegos. Dentro de los contenedores, dieciséis destacados estudios de diseño industrial, comunicación visual, indumentaria y textil, y audiovisual, proponen enfoques innovadores y experimentales sobre temas como el ocio, el trabajo, el hogar y la comunidad.
Entre ellos, Miki Friedenbach y Asoc. presentó ScrapLAB, un nuevo proyecto de diseño sustentable, en el que desarrolla un sistema constructivo a modo de malla, generada por eslabones de material plástico de descarte industrial. El contenedor de Fretto-Mejías es un pequeño living donde se exponen productos realizados con materiales autóctonos y tecnologías nuevas. La propuesta de Hechos con Desechos, a cargo de Angeles Estrada Vigil, muestra residuos transformados en objetos de uso cotidiano. También se destaca la muestra de Joaquín Fargas dedicada a la ropa interactiva, y las posibilidades de alteración tecnológica y científica de la vestimenta.
Estudio Brion expone nuevas formas de utilización de la luz de LED y también recrea mitos y costumbres con una nueva mirada sobre los objetos cotidianos del hogar, y los arquitectos Gustavo Diéguez y Lucas Gilardi presentan Plug in Festival!, sistema de módulos funcionales que permite crear rápidamente espacios habitables en condiciones de emergencia social o eventos comunitarios.
En instalaciones, Bactudeutero, proyectado por Mariano Toledo y Malcolm Pozzi, propone un espacio de aislamiento y descanso del mundo exterior. Cada visitante ingresa en el contenedor que fue acondicionado como un útero, y en el exterior hay un monitor que, a la manera de una ecografía, registra la experiencia. Una propuesta análoga tiene Chori-Chori, de Roberto Barcala.
Fuera de los contenedores se destacan varias muestras, entre ellas NIU, una selección de 54 estudios de diseño gráfico y animación digital, que el año próximo formarán parte del NIU Book, libro editado por el CMD. Otra está dedicada a los premios de diseño más destacados del país como Puro Diseño, Siderar, Unilever, Alpargatas, Innovar, entre otros.
Fuente: La Nación