X Bienal de Venecia: envío argentino
Organizada en dos anillos, la muestra incluye proyectos para 2050 en Buenos Aires y RosarioLa Bienal de Venecia es considerada por la mayoría de los arquitectos y urbanistas, críticos y periodistas especializados, como la máxima exposición del estado de situación de la arquitectura en el nivel internacional.

Planta

Silberfaden, Bisman y Busnelli

Buenos Aires se propone como paisaje cultural de la humanidad
Cincuenta países, treinta universidades, quince institutos y numerosas muestras especiales resumen en números el estado de ebullición que viven las ciudades del mundo y la arquitectura, en particular.
El impacto de los flujos migratorios, la eclosión de la era digital en la vida diaria, el pos 11-9 y el estado de inseguridad, el crecimiento sostenido de la economía mundial, el aumento de las diferencias entre países ricos y pobres, el crecimiento de las poblaciones por debajo de la línea de pobreza, el cuidado del medio ambiente, el ruido, la contaminación, la segregación social, los desastres naturales cada vez más frecuentes, la pérdida de patrimonio histórico y arquitectónico o nuevas tecnologías en comunicación, son parte de la revolución que hace de las ciudades un verdadero tablero comando donde las piezas se van movilizando a una velocidad y a una escala hasta hoy inéditas.
El dato en esta bienal es la certidumbre de una población cercana al 80% que habitará en ciudades hacia 2030, futuros habitantes de un mundo intercomunicado en el que gran parte de sus miembros pertenece a una generación nacida digital, en el que se distribuye de un modo distinto el conocimiento y en el que, a fuerza de crear mecanismos de información global, se ha particularizado cada vez más ésta, permitiéndonos acceder a imágenes de nuestra ciudad, nuestro barrio, nuestra casa, redefiniendo la conciencia de nuestro territorio personal, y donde consumo e información se retroalimentan, creando una nueva red de comunicación que se superpone como un nuevo espacio virtual sobre el territorio urbano.
Habla también de la relevancia de pensar en la
construcción de unos espacios que en el futuro puedan ajustar sus usos a las nuevas necesidades, además de dar cabida a flujos diferentes, ya que éstos cambian con gran rapidez.
La integración de la periferia con el centro, el uso del transporte público, los problemas y beneficios de la densidad, la edificación de torres, el reciclaje del suelo, la construcción de un marco de identidad y los temas relacionados con la seguridad y la violencia en las ciudades, son parte de cada pabellón en la bienal. La creación de espacios urbanos colectivos que fomenten la convivencia y la tolerancia resulta indispensable para este cambio. En esta nueva forma de espacio colectivo, la intermodalidad desempeñará un papel fundamental. Muchas son las voces que construyen nuestra ciudad actual; de esto habla la Bienal de Venecia, ciudades hechas de edificios e infraestructuras, de espacios urbanos, plazas, calles y vacíos, de masas y flujos que interactúan y generan un conjunto, de siluetas y escorzos de movimientos, de conexiones, calles reales y virtuales. Lo paradójico es que las ciudades aparecieron como el intento humano de superar los problemas que suponía la vida en el campo, la naturaleza. Sin embargo, hoy, la naturaleza representa, para el habitante contemporáneo de la ciudad, la tranquilidad y la paz.
Ficha técnicaCurador: Daniel Silberfaden (presidente SCA)
Curadores delegados: Hernán Bisman y Roberto Busnelli
Diseño gráfico: Hernán Berdichevsky y Gustavo Stecher
Concepto: En dos anillos se colocaron obras realizadas y proyectos para 2050 en Buenos Aires y Rosario, el Premio Ternium Siderar (exterior), y la propuesta de Buenos Aires como paisaje cultural de la humanidad (interior)
Fuente: La Nacion