En Saavedra: las oficinas de The Wow StudioUniverso inspiradorInfluido por Dogville y Borges, un estudio de diseño con leyes propias
El ángulo de giro de las puertas también está delineado sobre el piso

La mesa de mármol blanco domina la escena y los tabiques rojos la alejan de losservicios
"Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro." Lo escribió Jorge Luis Borges en Tlön, Uqbar, Orbis Tertius . Y lo reprodujeron ellos, en la oficina de The Wow Studio, con la doble intención de sumergirse en un relato que uniera el diseño y sus objetivos: literalmente, producir piezas creativas que generen un wow de asombro.
La puerta de entrada a este estudio sobre el bulevar García del Río, en Saavedra, destaca sobre las demás, tradicionales, en un edificio en torre. Es blanca y su timbre es un enorme botón rojo de emergencia. Tocarlo invitará a ingresar en un mundo digno de Lars von Trier y su film Dogville (2003), una región con sus propias leyes, dominada por un grupo de hombres, y en la oficina, como un pueblo dibujado en el suelo, con frases borgianas de ese universo único, guiones, flechas, caminos.
Cuentan Adriana Torres y Rodrigo Gorosterrazú, socios del estudio: "Las frases sintetizan la idea general para el diseño del estudio que es nuestro Tlön, pero a la manera de Dogville ". Pensaron el conjunto, aseguran. Y así, los límites de las zonas de trabajo están delineados únicamente por los dos
tabiques más la gráfica del piso. "Los tabiques controlan las visuales y la gráfica insinúa posibles recorridos de manera hipertextual."
Una mesa central de Saarinen en mármol de Carrara, iluminada cenitalmente, es la estrella de la planta de 86 m2. Pero también hay otras piezas, como una mesa Newton pequeña que trae a la mente a Le Corbusier. "Hicimos los muebles rodantes a medida y cinco escritorios simétricos, para que se luzca la gráfica, pero también pensando en la practicidad: precisábamos cajones largos para rollos de papel de 1,5 m, para cartelería, y según esa necesidad los diseñamos", explica Torres. Los tubos de calefacción y los cableados quedan a la vista. "La idea siempre fue integrar la creatividad en un piso de cemento con plotters sobre él, frases, rayas y flechas que indicaran los recorridos en vinilo autoadhesivo -cuentan-. Inventamos así un miniuniverso ficticio, un lugar único y nuestro, con leyes propias."
Fuente: La Nacion