La falta de oficinas de clase A abre proyectos
Las vacantes son del 3 por cientoSimultáneamente con la recuperación económica, las oficinas se llenan de empleados y equipamientos; pero hasta el momento, prácticamente son los mismos espacios que existen desde el comienzo de 2002, ya que casi no hay proyectos de clase A, con excepción de algunos edificios corporativos como el de Repsol YPF o el Banco de Galicia, y otros de renta, como Bureau Pilar II, Concord Pilar -en pleno desarrollo-, Central Park y Bouchard Plaza-finalizados en 2005-; o Working Ocampo, que apenas comienza.

Actualmente, la tasa de vacancia es de apenas 2 o 3 por ciento promedio (sobre un total de 817.000 m2 disponibles en
edificios clase A), en contraste con 2002, que había trepado al 25 por ciento. Por lo tanto, los analistas del sector estiman que ante la falta de oferta muy pronto habrá un cuello de botella que hará subir los precios.
Esto no implica un efecto negativo. Por el contrario, si no hubo grandes desarrollos es por la baja rentabilidad, ya que en las mejores zonas el precio cayó en 2002 de 30 dólares por m2 a 10, y durante este año el promedio es de US$ 18. Los precios en alza y una demanda de empresas en expansión sin duda impulsarán a los desarrolladores a evaluar nuevos proyectos.
"La combinación de aumento sostenido de la actividad con escasa oferta, augura el éxito para el desarrollo de nuevos espacios de oficinas en los que se brinde comodidad, flexibilidad, calidad y diseño, según las nuevas modalidades de trabajo, sin escritorios fijos ni archivos de papeles", explican Germán Gómez Picasso y José Rozados, de la consultora Reporte Inmobiliario.
"El problema es que pasarán dos o tres años para que los productos lleguen al mercado, y mientras tanto las empresas que requieren 3000 o 4000 m2 no encontrarán lugar disponible, aunque se reciclen algunos viejos edificios", destaca Ignacio Aguirre Céliz, gerente de marketing de la consultora inmobiliaria CB Richard Ellis.
La falta de oficinas tiene que ver con que muchos proyectos de Puerto Madero se convirtieron en viviendas. Marcelo Alexander, de la consultora RED, considera: "Esto ocurre porque la vivienda es más fácil de financiar con inversores y se puede vender más rápido".
"Por eso -dice Aguirre Céliz- los desarrolladores buscan tener un contrato asegurado antes de comenzar la obra, y eso también extiende los plazos ya que la demanda de este mercado tiene necesidades más complejas."
Otro factor que deben tener en cuenta los desarrolladores es la ubicación de sus futuros emprendimientos. "La descentralización de los años 90 en la zona norte del Gran Buenos Aires no resultó tan fácil por problemas de traslados y la falta de servicios -afirma Alexander-. El eje de Avenida del Libertador será más buscado que el de Panamericana."
No obstante, Gómez Picasso y José Rozados tienen otra visión al respecto. "El área de countries y barrios privados de la Panamericana Ramal Pilar ofrece una oportunidad para los profesionales o empresarios por la cercanía del Parque Industrial y la suma de nuevos emprendimientos, como un futuro Polo Tecnológico."
De todos modos, si bien en el centro de Buenos Aires faltan terrenos, hay una alternativa en el sector este del Dique I de Puerto Madero, en el que gran parte de las 20 hectáreas serán destinadas a oficinas, aunque los primeros desarrollos serán de hoteles y viviendas.
Fuente: Diario La Nación